Esta escoba electrónica y sin cables es más rápida que las convencionales y, a veces, resulta más efectiva que una aspiradora. Se usa como una escoba normal, pero gracias a su rodillo eléctrico, no levanta polvo.
El motor eléctrico se alimenta con una batería que incorpora capaz de ofrecer una autonomía de hasta 50 metros cuadrados. Después, basta conectarlo durante 20 minutos a cualquier enchufe eléctrico para que la escoba esté lista para barrer de nuevo.