Alisar paredes
Para que una pared quede completamente lisa y conseguir un acabado regular es necesario realizar un revoco. El tratamiento también supone el enlucido de los tabiques, de forma que queden preparados para encontrarse en el exterior, protegerlos frente a condiciones adversas como lluvia, nieve o viento. Después de revocar la superficie, podemos pintarla, empapelarla, decorarla con gotelé o alicatarla.

Mientras que en paredes de exterior, se recurre recurrir al mortero, que se emplea sobre hormigón o ladrillo. Un truco para evitar que el tabique absorba el agua del mortero es humedecerlo previamente. Recuerda que antes de aplicar el mortero en exterior hay que eliminar irregularidades y alisar juntas con el fin de evitar la aparición de grietas futuras en la pared.

Por lo general, el revoco de yeso es una técnica que se emplea en paredes de interior y que requiere trabajar con mayor rapidez puesto que el tiempo de fraguado es menor.