Bibliotecas caseras para hogares con culturaLas bibliotecas pueden situarse en cualquier área de la casa; en el recibidor, el hall, el living, la cocina o el dormitorio. El principal secreto de las bibliotecas no es dónde las colocaremos, sino el tipo de biblioteca que vamos a utilizar. Lo importante es encontrar el formato indicado, que muchas veces tiene menos que ver con la compra del mueble que con nuestro ingenio para crear o construir una biblioteca casera. Podemos encontrar de tres tipos:

Las bibliotecas en módulos son aquellas que podemos conseguir en cualquier casa de venta de muebles; clásicas, con estantes y en distintas dimensiones y estilos. Pueden ser de uno sólo o varios módulos especialmente diseñados para acoplar entre sí, incluso con el agregado de cajones o puertas.

Las bibliotecas bajas en general son ideales para recibidores y livings. En el recibidor es útil como base de apoyo para aquellas cosas que traemos de la calle. En ambientes amplios una biblioteca baja sirve muy bien para separar dos espacios; en ambientes reducidos se puede colocar detrás de un sillón y aprovechar la biblioteca como espacio adicional de guardado.

Los usos de las bibliotecas empotradas son infinitos. Podemos llenar un espacio vacío o un hueco entre columnas. Se puede disponer el espacio debajo de la escalera para construir una biblioteca. Este tipo de bibliotecas suelen ser muy rendidoras en espacios desperdiciados o en algunas áreas reducidas de la casa, por ejemplo un pasillo.