cesped casa Césped artificial para el jardín
Mantener un jardín natural requiere tiempo, esfuerzo y dinero. Segar el césped, quitar las malas hierbas, abonar el terreno y asegurarse de que no aparecen hongos ni plagas de insectos. Estas tareas se pueden eliminar si se optamos por instalar hierba artificial. El resultado visual es similar y contribuiremos en el ahorro del consumo de agua.
Por deficinicón, el césped artificial es una especie de manto flotante que imita al césped natural en color y textura. Se recomienda para las zonas poco soleadas o con sombra, puesto que no necesita riego ni luz natural para crecer.
La variedad de tipos de hierba artificial que podemos encontrar en el mercado permite desde mantos monocromáticos a otros de diferentes tonalidades con acabados muy realistas. En el momento de comprar, tenemos que analizar la calidad del manto, el tipo de relleno y la base.
A pesar de todas las ventajas, requiere un mantenimiento mínimo que consiste en cepillarlo periódicamente para mantener las fibras erguidas, recoger las hojas que caen de los árboles para que no entorpezcan el drenaje, regar el manto para eliminar el polvo y asegurarse de que la unión de los trozos de césped permanece intacta.
La instalación del césped artificial es sencilla. Se compra en rollos que se recortan según las necesidades del terreno y se fijan al suelo con pegamento o adhesivos especiales. Se puede colocar sobre tierra, asfalto, hormigón, terrazo o caucho. Pero es importante antes nivelar el terreno y eliminar cualquier posible obstáculo como piedras y hierbas.