Combinar papel pintado y pintura
Esta opción es una de las más atractivas en lo que respecta a tendencias actuales en decoración. A mí personalmente no me van los ambientes completamente revestidos de papel, salvo honrosas excepciones. Creo que resulta mucho más elegante y dinámico combinar paredes empapeladas con superficies pintadas, aprovechando todas las oportunidades que el espectro cromático nos ofrece.

En este artículo voy a daros tres opciones para combinar el papel pintado y la pintura en decoración. Os garantizo el éxito con cualquiera de ellas, si lo hacéis con gusto y estilo.

Opción 1: colores cercanos

Cuando hablo de colores cercanos, me refiero a aquéllos que en el círculo cromático se encuentran próximos sin que por ello pertenezcan a la misma gama. Un buen ejemplo es el de esta imagen: el amarillo y el verde. Fijáos que combinación más atrevida, y sin embargo, más interesante y luminosa. Para minimizar el impacto del color en la estancia, se ha escogido amueblar este salón con colores neutros: blanco hueso para el sofá y metal cromado en las lámparas. Podéis probar también con rojo y rosa, azul y lila…

Opción 2: el color menos presente

Combinar papel pintado y pintura
En esta fantástica imagen podéis ver un recurso que siempre sale bien. Consiste en empapelar una pared con papel estampado, y luego emplear una pintura con el color que menos se vea en el papel para pintar el resto de la estancia. En este caso, el resultado es de completa elegancia, y el ambiente proporcionará una armonía perfecta. Los rincones de lectura y descanso de los salones son idóneos para esta combinación.

Opción 3: blanco… Y lo que sea

Combinar papel pintado y pintura
El blanco en las paredes tiene la ventaja de que permite decorar las estancias de cualquier modo. Esto significa que puedes empapelar una pared y pintar de blanco el resto: siempre quedará bien. Eso sí, no todos los blancos son iguales… Toma nota: para papeles en tonos castaños o tabaco, como el de la imagen, queda muy bien un blanco hueso que tire un poco a crema. Con papeles rojos intenta contrarrestar un poco el efecto con un blanco ligeramente grisáceo, y los azules quedan muy bien con blancos suavemente malvas.