Cómo refrescar la casa en verano
Con la llegada del verano, las altas temperaturas se hacen notar en nuestra casa. Sin embargo, por suerte tenemos algunos trucos que pueden servirnos para disminuir la sensación de calor en nuestro hogar. Si no dispones de presupuesto para realizar obras de aislamiento o instalar un aire acondicionado, toma nota de estos pequeños consejos para refrescar la casa sin gastar mucho dinero.

¡Que corra el aire!
Si no dispones de aire acondicionado, siempre te quedarán los ventiladores, que cuentan con la ventaja de que son mucho más económicos y no precisan de instalación. Además, pueden transportarse de una habitación a otra, lo cual permite tener un poquito de aire en cualquier sitio que estemos. Si te decides por adquirir un aire acondicionado portátil debes tener en cuenta su eficiencia energética. Lo importante es mover el aire para que se enfríe lo posible.

Láminas solares
Se trata de películas de plástico que se enganchan en los cristales y reflejan los rayos del sol, evitando su entrada en las estancias. Lo cierto es que reducen considerablemente el calor. Además, su coste no es muy elevado. Te recomendamos que las pruebes para estar más fresco.

Iluminación de bajo consumo
Aunque parezca mentira para disminuir la temperatura del hogar será primordial colocar bombillas de bajo consumo y luces LED, ya que desprenden menos calor que las incandescentes. Por otro lado, a pesar de ser más caras, tienen una mayor duración y son más ecológicas.

Textiles frescos
Es fundamental elegir textiles que no den sensación de calidez. Los más recomendados son el algodón, el lino, el ganchillo o la gasa, todos son tejidos refrescantes. Ideales para las fundas del sofá, los cojines, los manteles y la ropa de cama. Por otro lado, apuesta por colores claros y los estampados alegres. El blanco es perfecto.

Cortinas y persianas
Las cortinas aparte de que nos protegen de la intimidad, también sirven como elemento aislante frenando la entrada de los rayos del sol. Por lo tanto, es importante tenerlas puestas durante las horas centrales del día. Por otro lado, las persianas también ayudan a resguardar la vivienda del calor e impiden que los cristales se calienten.

Toldos, pérgolas y sombrillas
Sin duda son una buena solución para cubrir las ventanas, balcones, terrazas o patios. Los toldos actúan a modo de cortinas horizontales, absorbiendo los rayos solares y evitando el exceso de calor en el interior de la vivienda. Es vital acordarse de extenderlos por la mañana y plegarlos cuando oscurezca para facilitar la ventilación. Mientras que las sombrillas y las pérgolas son ideales para tener un poco de sombra en el jardín.

Plantas y jardines
Si tenemos la suerte de disponer de un pequeño jardín en casa, no es mala idea que plantes algún árbol de hoja caduca para darte una agradable sombra en verano. Otras plantas, como los clásicos arbustos también contribuyen a estar más frescos porque absorben parte del calor. ¡Pon un poco de verde en tu casa!