Ha llegado el buen tiempo, así que ponte cómodo y prepárate para disfrutar de esa estancia especial que ha permanecido olvidada durante el invierno. Ya sea en la terraza de un piso o en el patio de un chalé, la zona exterior de una vivienda se convierte en el rincón más agradable de los meses calurosos donde el tiempo libre invita a tomar la siesta en una cómoda tumbona, a celebrar una cena en buena compañía o dedicar una tarde a la lectura al amparo de tu refugio favorito.
Las premisas de las que parte la decoración de exteriores son similares a las de cualquiera de las habitaciones interiores. En función del espacio del que dispongamos, deberemos planificar un número mayor o menor de elementos. No es lo mismo disponer de un extenso jardín adornado con múltiples especies vegetales, que incluya una piscina y, además, un porche bajo el que ubicar una auténtica zona de descanso, que vivir en un apartamento dotado de una reducida terraza en la que únicamente tengamos espacio para unas jardineras, una mesa y una par de sillas.
Una terraza de ciudad no suele prodigarse en metros cuadrados, pero te resultará sencillo dotarla de vida gracias al mobiliario apilable o plegable. Por muy reducida que sea tu terraza, no rechaces la idea de contar con una tumbona: es el complemento perfecto de los rincones al aire libre. Un respaldo reclinable te permitirá entregarte a los beneficios de un baño de sol.





































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