Orden y estilo con cestas de rejilla

Share on Facebook0Tweet about this on Twitter0Share on Google+0


Antiguamente se usaban para llevar los huevos, para las botellas de leche y para comprar en establecimientos de ultramarinos, antes de que llegasen las cestas de plástico. Seguro que os acordáis de ellas: son las cestas de rejilla metálica, un artículo que siempre se empleó con fines funcionales pero que hoy día ha adoptado un nuevo sentido decorativo.

Las cestas de rejilla, en todos sus formatos y tamaños, se pueden usar como original sistema de almacenaje en la casa. Como son tan ligeras apenas ocupan espacio, siendo perfectas para habitaciones no muy grandes. Y no pasan de moda… En este artículo os propongo usarlas de muy distintas maneras.

Ambientes nórdicos

Fijaos en las dos primeras fotografías. Pertenecen a ambientes de tipo nórdico y rústico, en los cuales la madera blanqueada es la protagonista. En la foto de la izquierda se ha usado una gran cesta de rejilla a modo de florero, con una mata de aromáticas seca encima. Y en la de la derecha, una inteligente forma de emplear las cestas para el almacenaje: en este caso se han colgado de una antigua puerta acristalada, pero una vieja escalera puede hacer el mismo efecto.

Para guardarlo todo, todo


Más ideas: a la izquierda, la cesta con asa de metal y madera sirve para almacenar rollos de papel. Podéis emplearlas para guardar juguetes, peluches, cojines… Su estructura liviana no coge polvo y hace que las cestas sean muy ligeras y fáciles de trasladar. A la derecha, un sistema de lo más original para guardar los muñecos de la habitación de los niños: con cestas fijadas a la pared por el fondo. Se pueden colgar con dos simples escarpias.

En la cocina y la habitación


En esta imagen de la izquierda, las cestas se han colgado de una rama de árbol en una cocina llena de encanto rústico. Esta improvisada barra también sirve para sartenes y demás “cacharros”. Podéis guardar en las cestas verduras, cebollas… Son perfectas porque permiten la ventilación. Y para terminar, otra opción para el cuarto infantil: una improvisada estantería realizada con cestas cuadradas. Ligera, cómoda y barata.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *