Placas de yeso para paredes
Esta preciosa pared que veis en la foto imita fielmente la piedra porosa, tanto en color como en textura. Aunque todos conocéis las clásicas plaquetas decorativas para forrar o revestir paredes de interior, muchas personas no acaban de convencerse de sus cualidades (que son muchas, incluido el aislamiento térmico y acústico que proporcional) porque al estar fabricadas en poliuretano, no terminan de proporcionar la sensación de auténtica “piedra” o “ladrillo” que buscan.

Para ellos están pensadas las nuevas placas de yeso que imitan piedra y otros materiales, y que consiguen el efecto deseado aportando también un plus de confortabilidad.

En la foto podéis ver cómo queda una pared revestida con plaquetas de yeso imitando piedra. Bien, ¿verdad? Estas plaquetas son la mejor solución para renovar paredes estropeadas o aportar un toque de clase y de rusticidad a las estancias, sin dejarnos el presupuesto y sin tener que hacer obra.

Para colocar las placas de yeso, primero hay que cortar las piezas necesarias con la amoladora eléctrica y el disco de corte adecuado. Después se trazarán en la pared varias líneas paralelas horizontales, con una separación entre ellas equivalente a dos o tres hileras de placas más la junta de 2-3 cm entre placas. Las placas se pegan a la pared con cemento-cola, siguiendo las líneas trazadas; el producto se aplica en el reverso de cada pieza de forma abundante. Una vez revestida la pared, dejaremos que el cemento fragüe y rellenaremos las juntas con un producto adecuado; estos productos suelen venir con una especie de “manga pastelera” de plástico que facilita su aplicación.

Ya solo queda alisar las juntas con el dedo mojado en agua jabonosa para redondearlas, y limpiar con agua abundante y cepillo de raíz los posibles restos de productos. Ahora tu casa parecerá una auténtica mansión…

Fotografía: cortesía de Leroy Merlin.