Rodillos para acabados decorativos
La pintura decorativa para paredes sigue siendo una de las opciones que más gustan para la decoración de las casas. Pasan los años, y los falsos estucos, esponjados, difuminados o trapeados (por mencionar solo cuatro técnicas) siguen fascinando a los amantes del interiorismo.

Además, lo mejor es que actualmente hay muchísimos productos y técnicas que permiten reproducir estos y otros efectos sobre las paredes de la forma más sencilla, y con resultados excelentes. Un buen ejemplo son los rodillos para acabados decorativos, que podéis encontrar en los centros de bricolaje y almacenes de pinturas.

De goma, para relieves

Rodillos para acabados decorativos
Los que aparecen en las fotos se encuentran a la venta en centros Leroy Merlin, pero también los podéis encontrar en tiendas online, almacenes de productos para pinturas y otros centros de bricolaje. Los podemos dividir en dos grupos, a grandes rasgos: rodillos de goma para acabados en relieve, y rodillos de espuma/plástico/gamuza para efectos lisos. Los primeros están diseñados para crear texturas de crestas, gotelé, ondas… Se utilizan pasando el rodillo sobre una capa de pasta blanda (tipo pasta tapagrietas o revoque), de forma que vayan creando los relieves sobre ella.

Difuminados y trapeados

Rodillos para acabados decorativos
El segundo grupo se emplea de forma distinta. Para conseguir efectos tan bonitos como los de las fotos hay que pintar la pared con un tono base, y luego pasar el rodillo mojado en una pintura en un tono más claro o más oscuro. Para dominar los efectos y las técnicas, lo mejor es ensayar sobre cartones o tableros hasta lograr el acabado deseado. Sobre la primera mano de pintura plástica (y una vez hayan transcurrido 24 horas desde su aplicación) pasaremos el rodillo mojado en una mezcla de pintura plástica en tono más claro o más oscuro, mezclada con un chorrito de látex (Alkyl o similar).