Construir e instalar una puerta corredera


Las puertas correderas no solo son súper prácticas, sobre todo en pisos donde cada centímetro cuenta, sino que también son bonitas y modernas. Las correderas ocultas se insertan dentro de tabiques huecos y desaparecen cuando están abiertas, mientras que las vistas se deslizan por un carril superior visto. Son muy atractivas y estéticas, y lo mejor de todo: puedes hacerte tu propia puerta corredera tú mismo por muy poquito dinero…

Es el caso de la puerta que aparece en la imagen de la izquierda. Para construirla solo necesitas unos listones para el marco, tableros de contrachapado de 2,5 mm de espesor (debe ser muy ligero) para cubrir ambas caras, tubería de hierro para fontanería (con codos y/o anclajes para la pared), adhesivo de montaje, pintura acrílica, nivel, metro, destornillador, tornillos para madera, ruedas para la parte inferior y unos herrajes como los de la foto de la derecha para colgar la puerta de la tubería.
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Cómo lijar madera


Se podría decir que casi todas las tareas de carpintería precisan un proceso previo de lijado para disponer de maderas lisas con las que trabajar con mayor precisión y comodidad. Para ello, existen diversas herramientas eléctricas, aunque lo cierto es que ningún aparato consigue resultados tan precisos como algunos accesorios manuales. Entre los más utilizados podemos encontrar los tradicionales papeles abrasivos, las esponjas de lija y el rascador de ebanista, todos ellos si se saben utilizar aseguran un acabado óptimo en cualquier superficie de madera.

El papel abrasivo permite determinar la finura del pulido, que se clasifica según su granulometría. La graduación oscila entre los papeles abrasivos del número 50 (grueso) y los de 600 (finos). Cuanto más pequeño es el número del papel, mayor es su poder abrasivo. Conocer estos detalles son claves para conseguir un buen acabado. Para conseguir un pulido perfecto, debemos sujetar el papel de lija con la palma de la mano e intentar lijar al mismo nivel para evitar resultados irregulares.

Por otro lado, podemos adquirir calces, más conocidos como bloques de madera, corcho o caucho. Sobre ellos se enrolla el papel abrasivo. Muchos se encuentran forrados con tela adherente para asegurar su agarre. Permiten pulir superficies planas de forma rápida y menos laboriosa. Es ideal si tenemos que lijar perfiles curvos y molduras. También tenemos las cuchillas de ebanista (raederas), son hojas metálicas con aristas afiladas que lijan de una forma muy precisa cualquier madera.

Si lo tuyo no es el trabajo artesanal, te recomendamos las lijadoras eléctricas que permiten ahorrar tiempo y esfuerzo, cuentan con un motor eléctrico proporciona al platillo portabrasivo un movimiento oscilante de desplazamiento para lijar la madera. Para conseguir buenos resultados es recomendable dar pasadas paralelas y superpuestas. No olvides el procedimiento de seguridad: gafas protectoras, mascarilla y tapones para los oídos.

Cómo taladrar madera


Casi todos los trabajos de carpintería requieren taladrar piezas de madera, una tarea que podemos realizar con un taladro eléctrico o con un berbiquí manual. El objetivo siempre es conseguir un orificio regular, para ello vamos a necesitar una broca apropiada para perforar madera y evitar que se formen astillas en la pieza.

A pesar del uso generalizado del taladro para perforar la madera, el berbiquí todavía se emplea con frecuencia por su manipulación manual más flexible. El berbiquí se debe emplear con una broca especial y se recomienda para maderas delgadas. Es imprescindible fijar la madera con ayuda de un sargento o un taco de madera “mártir” para evitar que las posibles astillas que se formen no dañen el material. En este caso manual, es aconsejable perforar en dos tiempos, es decir primero perforamos desde una cara de la madera y antes de atravesar la pieza, terminamos la perforación por el orificio de salida.

Si utilizamos una herramienta eléctrica, podemos emplear una broca minitaladro para madera, con dos espirales que terminan en punta para penetrar mejor el material. Las brocas son apropiadas para perforar agujeros con un diámetro superior a 10 mm. Una cosa fundamental mientras se perfora madera con taladro es la sujeción, pues si la pieza no está bien sujeta es probable que comience a girar de manera incontrolada en el caso de que se atasque. Para conseguir un orificio con una profundidad determinada, la mayoría de los taladros están equipados con una varilla regulable que marca el tope. También es importante ajustar la velocidad de la herramienta, en ese sentido, cuanto más grande sea el diámetro de la broca más despacio deberemos realizar la operación.

Cómo aplicar barniz ignífugo


Antes de aplicar barniz ignífugo sobre una madera, lo importante es asegurarse de que no tiene polvo, grasa o restos de otros productos. Normalmente lo que se hace es lijar la superficie hasta que quede totalmente limpia. Entonces se puede aplicar el barniz con todas las garantías.

La ideal es aplicar más de una capa de barniz para garantizar una protección mayor, ya que la madera es capaz de absorber parte del producto. Como mínimo se recomienda aplicar 2 capas. Éstas no tienen que ser muy espesas y tienen que ajustarse a las recomendaciones de aplicación del fabricante, lo que significa que utilizaremos una herramienta u otra en función de las propiedades. Rodillo, brocha y pistola serán las opciones a elegir.

Los productos ingífugos también se pueden aplicar sobre superficies metálicas como el hierro y el acero. Al igual que con las maderas, hay que seguir todos los pasos descritor anteriormente a rajatabla.

Cómo hacer remaches


El remache es una de las piezas de ferretería más utilizadas especialmente en trabajos de carpintería. Su aplicación es muy sencilla, está compuesto de un tubo cilíndrico (vástago) y una cabeza de un diámetro mayor para que cuando se introduzca en un agujero, pueda quedar encajado. De ese modo, permite una unión segura de los materiales.

En general puede ensamblar dos elementos, pero se necesita utilizar una remachadora. Lo primero que se debe hacer es, con la ayuda de un taladro, realizar los orificios pasantes en las piezas. Es importante que los agujeros sean precisos y perpendiculares. Luego, introducimos el vástago en la remachadora y accionamos hasta que la cabeza del remache se inserte en los orificios, de forma que quede insertado en la superficie.