Tapizado de sofás y sillonesElegir el color, tamaño, tejido o estampado de un sofá o sillón no es nada fácil, pues el éxito radica en varios factores. Para empezar, el sofá debe ser confortable por completo, el asiento debe de ser duro y la espalda blanda; la cadera no debe quedar más baja que las rodillas y los riñones deben de estar perfectamente recogidos para que la espalda permanezca recta y no se deslice hacia abajo. Los reposabrazos del sofá deben de ser cómodos y permitir que el brazo se apoye a la altura del codo y no más bajo.

En salones pequeños los sofás grandes, de tonos lisos y colores oscuros le harán destacar. Pero si la habitación es de tonos claros y el sofá pequeño, los colores naturales como los crudos serán la mejor elección.
Los sofás grandes lucen con garantía los estampados donde la cretona inglesa o las flores son una buena opción ya que el tamaño del elemento los soporta aunque los dibujos reduzcan aparentemente su tamaño.
Algunos tejidos se pueden lavar en casa, aunque para no correr riesgos la primera vez es más recomendable hacerlo en seco para evitar que encojan. Ante todo hay que leer bien en la etiqueta las características con la composición del tejido.

Tapizado de sofás y sillonesLas modernas tecnologías han diseñado tejidos que permiten que el agua resbale; si se derrama tanto líquido como sólido la limpieza está asegurada en cuestión de segundo con tan sólo pasar un paño húmedo.
Si el sofá está tapizado en cuero hay que evitar exposiciones próximas a la ventana donde la luz del sol lo decolore. La limpieza habitual puede hacerse pasando un paño humedecido con jabón infantil y agua, para después secarlo con un paño de algodón. Cada seis meses es recomendable aplicarle una crema hidratante con PH neutro.
Las telas de esta temporada van desde el tweed, pasando por la pana o el terciopelo. Ganan los tejidos monocromáticos.