Tipos de puertas


En el mercado podemos encontrar tres tipos de puertas, que se diferencian fundamentalmente por el sistema de apertura. Según como sea, estamos hablando de puertas abatibles, correderas o plegables. La elección de una u otra dependerá en gran parte del espacio disponible y de la comodidad que se busque.

Puertas abatibles

Son las que estamos más acostumbrados a ver, las que están en todos los hogares. Cuentan con un cierre tradicional y manijas o pomos. El sistema de apertura tiene un ángulo de 90 grados en los modelos más antiguos, y pueden abrirse hacia dentro o hacia fuera.

Hoy en día las encontramos con el canto interior redondeado, lo que hace que desaparezca el hueco lateral para que no se vean las bisagras. Además, pueden girar 180 grados, permitiendo la apertura tanto hacia dentro como hacia fuera, algo que es muy útil para las cocinas.
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Relojes retro de cerámica


Estoy seguro de que alguno de vosotros sabe quien es George Nelson. Para quienes no lo sepáis, deciros que es uno de los diseñadores más populares del siglo XX. Acostumbrado a trabajar con formas geométricas como la esfera, siempre supo sacar el mayor partido a todas sus creaciones, enseñando a todo el mundo que es posible diseñar auténticas obras de arte.

Los relojes fueron parte de su trabajo. En 1953 diseñó los cuatro que podéis ver en la imagen. Lo malo es que nunca se comercializaron, se quedaron como un simple prototipo deseado por muchos y poseído por ninguno. Sin embargo, Vitra los ha recuperado y ha creado unos idénticos fabricados con cerámica.

Son sin duda una pieza de diseño único que puede hacer que tu hogar sea especial. Son retro y cada uno de ellos cuesta más de 200 euros, por lo que tendrás que pensártelo bien antes de hacer la compra. Si te decides, visita www.puremodern.com y presume de reloj.

Decoración infantil


La habitación infantil es sin duda el espacio de los reyes de la casa. Su cuarto es el lugar donde duermen, se visten, pintan, aprenden, hacen los deberes, se disfrazan y se ponen a jugar. Disponer del sitio perfecto en casa para que los más pequeños puedan realizar todas sus actividades es sencillo con estos pequeños trucos de decoración infantil. Las posibilidades son muchas. Sigue leyendo…

Podemos crear ambientes coloridos, clásicos, llenos de juguetes, con una cama alta o literas, con una zona para el estudio o dar prioridad al almacenaje. Todo dependerá de las necesidades del niño y de las características del hogar. En definitiva, consiste en diseñar un lugar multifuncional, práctico y seguro, donde lo importante sea la comodidad de la criatura y su seguridad.

Normalmente, la decoración de un cuarto infantil se puede dividir entre dos edades: hasta los tres años y desde esa edad hasta los once. Para comenzar tenemos que decidir los colores, algo que es más importante de lo que parece, pues son capaces de generar distintos sentimientos y hasta de fomentar la creatividad y la imaginación del niño, debemos pensar qué es lo que deseamos transmitirle: tranquilidad, alegría, descanso o concentración.

Las paredes se pueden personalizar, es algo que les gusta mucho. Mientras que el mobiliario es importante que sea sencillo pero funcional, los textiles darán personalidad al conjunto y los complementos llenarán de color la habitación del pequeño. Pero es importante no abusar en ningún sentido para que no resulte un espacio agobiante. Recomendamos apostar por los vivos en tonalidades suaves que permitan estimular sin llegar a cansar.

La cama debe permitir un disfrute total del descanso, parece lógico. Buscar la comodidad por encima de todo, eso es fundamental. Dependiendo del espacio y sus gustos podrás elegir entre una cama pequeña, una extensible, una cuna convertible en cama, literas, camas elevadas, entre otras muchas posibilidades. También es preferible elegir muebles de gran capacidad, ya que los niños crecen con rapidez y la ropa se acumula en seguida.

Por otro lado, la luz ideal es la natural. Una iluminación correcta permitirá al niño desarrollar mejor sus tareas, de manera más cómoda, sin forzar la vista. Lo ideal es tener como mínimo un punto de luz general y colocar algunos focos para dar una luz puntual, como la de la mesita de noche o una lamparita en un rincón.

Tienda online de Zara Home


Por si alguno de vosotros no lo sabía, Zara Home tiene una tienda online a través de la cual se pueden comprar sus productos. Nada más acceder a www.zarahome.com se puede escoger el idioma, estando el español en la lista.

Dentro hay varios apartados. Rebajas, novedades, cama, baño, mesa, salón, básicos y nuevas colecciones. También hay un buscador, un teléfono gratiuto de atención al cliente y un chat online que puede servir de asistente para la compra. Los gastos de envío son gratuitos siempre y cuando se sobrepase la cifra de 150 euros.

Todos los productos inclyen fotografía y precio, por lo que es una buena manera de hacerse una idea. También se detallan los materiales de fabricación y las dimensiones. Asimismo, está disponible la opción de envolver para regalo.

Visita la página web de Zara Home.

Casas con decoración industrial


Las casas con estilo industrial se pusieron de moda gracias a los llamados «lofts» neoyorquinos. El concepto viene de grandes espacios conseguidos a partir de fábricas o naves abandonadas. Al dejar su actividad industril, estos lugares se adaptaban a viviendas. Muchas veces se dejaban objetos de la obra o elementos de la fábrica y eso creó una auténtica moda que con los años se reinventa. El estilo industrial es un estilo que no pasa de moda y le dará a tu casa un toque chic y urbano.

Lo primero que tienes que tener en cuenta a la hora de darle un toque industrial es pensar que estás dentro de una fabrica (sólo que con las comodidades de una casa). En primer lugar los materiales que utilices han de ser los típicos de los lugares industriales: ladrillo, piedra, cristal, hierro… Un suelo de cemento pulido irá perfecto. Olvídate de poner muchos adornos y cortinas rococó, el estilo industrial es minimalista. Recuerda: menos es más. En este tipo de casa prima sobre todo la funcionalidad.

Los muebles que le van bien a este estilo de casas son muebles grandes, de oficina: unas taquillas metálicas de Ikea, por ejemplo. En la Maisons du Monde también tienen piezas industriales muy originales hechas en hierro y otros materiales (en la imagen). Otra solución es buscar muebles de este tipo en una feria de almoneda o encargarlo directamente en un taller de cerrajería, pero estas son opciones más caras. Una cosa que siempre funciona es estar «ojo avizor» a las oficinas del barrio, seguro que alguna cierra o hacen renovación de muebles. Pregúntales que van a hacer con los que ya no quieren, igual consigues alguno interesante. Y si no lo es, puedes customizarlo a tu gusto, por ejemplo con una mano de pintura.

Otra idea para dar a tu casa un toque industrial es darle un aire de la calle, que parezca que en lugar de estar entre cuatro paredes, estás en las calles del Bronx. Para ello puedes poner por ejemplo un panel de los que simulan ladrillo y pintar un grafitti encima, o pegar carteles, etc. Este estilo es muy original y moderno, pero en ocasiones puede resultar un poco frío, si le das tu aire personal seguro que consigues que sea confortable.

Decora tu casa para relajarte


Las vacaciones de verano sirven para desconectar de la rutina diaria. Ha llegado el momento de disfruta de un merecido descanso, de olvidarse del trabajo y de nuestra ajetreada vida. Para eso decorar la casa te puede venir muy bien para cambiar el chip. Con imaginación, originalidad y ganas de hacer cosas nuevas, la decoración puede ayudarte a hacer de tu hogar un sitio perfecto para el relax. Convierte tu casa en un escenario de paz y disfruta del sosiego. Adiós a los problemas. ¡Disfruta de tu casa, de tu hogar!

Para crear un lugar relajante vas a necesitar disponer de un espacio despejado y luminoso, por lo tanto ya puedes estar escondiendo todas aquellas cosas y objetos que no utilices o que sean innecesarios. El orden será fundamental para mantener la estancia visualmente limpia. La clave está en que el ambiente no esté recargado.

La luz tiene la propiedad de ampliar los espacios. Por eso, debes intentar aprovechar al máximo la entrada de luz natural procedente del exterior, iluminar correctamente las estancias será fundamental para sentirte bien en ese lugar. Una opción para potenciar la iluminación son los espejos, ya que expanden los rayos por toda la habitación como por arte de magia. El resultado es maravilloso.

Los colores también son importantes, quizás una de las cosas que más debemos tener en cuenta. Puedes optar por tonos azules, verdes, o en general colores fríos y neutros, como el blanco y el beige. Estas tonalidades son las más adecuadas para lograr una sensación de calma en nuestra casa. Al mismo tiempo, te ayudarán a que la estancia se vea más grande y luminosa. Por ejemplo, un truco muy recomendable es pintar el techo de un color más claro que el de las paredes, de ese modo conseguirás un espacio más abierto.

A parte de la pintura, los colores de los textiles y complementos serán indispensables para decoración. Los tonos claros, pastel, fríos y neutros son ideales para colchas, sábanas, toallas, cortinas, alfombras de verano, cojines y hasta muebles. Además, cuadros, espejos y otros accesorios que combinados en estos colores facilitan una ambientación relajante en su conjunto.

Tampoco debemos descuidar los materiales, la madera y otros naturales como el bambú y el mimbre proporcionan una sensación de bienestar por su conexión pura con la naturaleza. También el cristal dota de un efecto de amplitud a la estancia, permitiendo el paso de luz, sin ocupar mucho espacio. Procura que el mobiliario esté diseñado con formas sencillas, rectas y geométricas pues resultan mucho más relajantes, aumentando en gran medida el sentido del orden para no perdernos. Recuerda que la felicidad está en las cosas pequeñas, no te disperses.

Decorar con telas


¿Quieres darle un toque original y diferente a su casa y no te ocurre el qué? Pues no lo pienses más, haz una decoración con telas, es una decoración económica, vistosa y además se puede cambiar siempre que se quiera. La mejor opción es que dediques una mañana a «perderte» en una tienda de telas y allí elijas unos cuentos retales que te gusten. Puedes elegir varias de diferentes colores dentro de una misma gama como morado, añil, rosa, lila… o bien puedes hacer una composición más arriesgada y coger telas con estampados «cantosos». La primera es una buena opción para dar un toque elegante y la segunda resultará una opción impactante y muy resultona.

Con telas se pueden hacer muchas cosas y muy prácticas. Por ejemplo, un plaid. Un plaid es una combinación de varias telas dobladas que se colocan en un lado del sillón o de la cama, pueden ser simplemente decorativas o para taparse en un momento dado cuando se está viendo la tele. Si eliges una tela muy bonita te puede servir para decorar una pared o el techo, en vez de poner un cuadro pones una gran tela. También puedes colocar varias en las paredes y en el techo y crear un rincón chill out completándolo con unos cojines.

Hablando de cojines, si estás cansada de tener siempre los mismos puedes hacerles unas fundas con las telas que has comprado a juego con las que has puesto en el sillón o en las paredes. Y si ya coges carrerilla puedes seguir con más objetos de la casa. Por ejemplo puedes forrar con las mismas telas algún revistero, unas cajas, unos libros… ten cuidado de que el resultado no sea demasiado cargante.

Una tela también puede ser una alternativa a una pared o a un muro de pavés. Si quieres separar dos ambientes puedes colocar una tela a modo de biombo. Te sugerimos una idea muy original si tienes hijos: compra una tela blanca y pintura para textiles y deja que sean ellos los que pinten en la tela. Esta creatividad te servirá para separar, por ejemplo, dos ambientes de un mismo cuarto si son dos hermanos que conviven en una misma habitación. Si le das al coco seguro que se te ocurren muchas más ideas como ésta para decorar con telas.

Dale un toque retro a tu hogar


Desde hace ya algún tiempo vemos por la calle personas que parece que han salido de la serie Cuéntame cómo pasó y es porque los diseñadores están volviendo al pasado, siempre lo hacen. Pero no sólo en ropa, también en decoración volver la vista atrás es tendencia. Y es que lo retro está de moda, se lleva todo aquello que recuerda a los años 50, 60, 70 y 80.

Antes de nada hay que hacer una distinción entre retro y vintage, dos palabras que son últimamente el pan nuestro de cada día de diseñadores y fashion victims. Lo retro es aquello que es nuevo pero que «imita» o mejor dicho se «inspira» en el diseño del pasado. Vintage, por el contrario, es esa pieza auténtica que se fabricó o creó hace décadas y que ahora rescatamos como si fueran tesoros.

Si quieres darle a tu casa un toque «retro» es fácil y en cualquier tienda encontrarás objetos por ejemplo con estampados pop art, formas geométricas o hechos en vinilo, como era tan común en la década de los 60. Sin embargo, te advertimos, esta corriente puede crear adicción y puedes convertirte en lo que se llama un «coleccionista«: desearás piezas únicas y de gran valor (no tiene por qué ser económico). Echar una ojeada a los contenedores de muebles es una práctica común, no te preocupes, a veces se encuentran auténticas joyas que la gente tira a la basura. Según Alexis Obrador, de La moda me incomoda, el retro «es la vuelta al gusto por el diseño cuidado y vanguardista en objetos de uso cotidiano producidos industrialmente».

Lo bueno del estilo retro es que no tienes por qué elegir una década (si no eres muy purista), puedes mezclar por ejemplo una reproducción de una silla de Le Corbusier con un sillón estampado de flores de casa de tu abuela. Y no sólo eso, si no que no tiene porque ser todo retro, puedes combinarlo con una lámpara moderna de La Oca. El estilo retro al ser un estilo con muchos volúmenes es posible que resulte cargante, luego es mejor no saturar la atmósfera. Algo que no puede faltar si quieres darle un toque retro a tu casa es el color, además de darle mucha luz y alegría a tus habitaciones, quedará un ambiente de lo más retro. Lo mejor que puedes hacer para conseguir muebles coloristas y con formas antiguas es darte una vuelta por los mercadillos de tu ciudad y estar al loro los días que la gente abandona muebles en la calle, a veces se encuentran chollos.

El estilo futurista


Si estás pensando en decorar tu casa y quieres un estilo original y diferente, plantéate una decoración futurista. De primeras puede resultar un estilo demasiado llamativo porque es un estilo muy visual y propone formas y colores fuera de lo normal. Una casa totalmente futurista puede ser una casa muy impactante, pero si no te atreves a tanto puedes darle un toque futurista en algunos detalles.

El futurismo fue un movimiento estético que surgió a principios del siglo XX y fue fundado por Marinetti. Este movimiento postula que la tecnología es más bella que las propias obras de arte y por eso prestan mucha atención a todo lo que tenga que ver con ella. Todas las últimas novedades en domótica y tecnología irán perfectas en una casa de este tipo. Controlar la luces de la casa y los aparatos eléctricos con un ordenador o con un mando es un símbolo de que el futurismo está muy presente.

Este movimiento se mezcló años después con el cubismo, y se caracteriza también por dar mucha importancia a las formas. Así, en una casa de estilo futurista se presta mucha atención a los muebles de diseño, con formas creativas y a veces insólitas. Formas redondeadas y ergonómicas serán bienvenidas. Para que te hagas una idea, es decorar la casa como si se tratara de una nave espacial.

Desde luego, decorar la casa de esta forma da un resultado espectacular y es apto sólo para atrevidos. En los años 60 se volvió a poner muy de moda y casi todas las casas incorporaban muchos detalles y muebles de formas futuristas. Se empezó a experimentar con nuevos materiales como el vinilo o el plástico. También se utilizaba y se utiliza el metacrilato. Los colores también adquieren mucho protagonismo, sobre todo el blanco. Además del blanco utiliza colores muy vivos y fluorescentes. Para completar la decoración no pueden faltar las superficies metalizadas y el cristal. Con estos elementos estará lista la casa, no hace falta más, ya que el estilo futurista también se caracteriza por las líneas simples y la escasa ornamentación.

Decoración con Winnie the Pooh


Padres e hijos conocen a Winnie the Pooh, ese oso de dibujos animados que parece muy tierno. Como todos le adoran, no es de extrañar que podamos verlo en muchas tiendas, pues es un buen reclamo para vender. Eso hace que también esté presente en nuestro hogar, especialmente en las habitaciones infantiles. Si quieres ver lo bien que podría quedar una habitación ambientada en el osito animado, presta atención a las 7 imágenes que te mostramos.


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