Consejos para no dejar marca con las brochas al pintar


Para pintar es imprescindible contar con una brocha, eso es algo que todo el mundo sabe. Sin embargo, lo que no todo el mundo sabe es que si no se maneja correctamente puede resultar perjudicial para el resultado final. ¿A qué me refiero? Pues básicamente a que puede dejar marca en la superficie.

Los típicos canales y surcos que se originan con los trazos de la brocha amenazan siempre con aparecer. Lo hacen por varias causas: intentar repasar la pintura cuando ya se está secando, extender el producto con más brochazos de la cuenta o aplicar una cantidad insuficiente de pintura. Cuando esto último pasa, las cerdas quedan automáticamente al descubierto y marcan la superficie.

Cualquier error de este tipo se puede evitar cargando la brocha en su justa medida, sin empaparla demasiado para que al extenderla no se forme una capa muy gruesa que con el tiempo se podría arrugar. Por último, no hay que caer en el error de repasar la pintura cuando está a punto de secarse. Si por desgracia se ve que falta pintura en una zona específica, hay que esperar a que se seque por completo y aplicar más capas.

Brocha decorativa de Uno de 50


La marca de complementos Uno de 50 se caracteriza por ofrecer diseños muy originales y hechos con un proceso artesanal. De esta manera se consiguen piezas únicas. Además de complementos como collares, pulseras o anillos, la marca saca de vez en cuando sus “ediciones limitadas”, que son objetos exclusivos que pueden comprar sólo unos cuantos privilegiados.

El último de estos objetos es una brocha de pintura descontextualizada de su función original. Esta brocha que mide 155 cm de alto y 30 cm de ancho es una pieza muy especial que se ha concebido para decorar por ejemplo una pared de la casa. Hay una tendencia últimamente que es utilizar objetos de la vida cotidiana para usarlas de decoración. Uno de 50 acoge esta tendencia con entusiasmo y convierte una simple brocha en una brocha gigante realizada con una aleación de metales, bañados en plata y en madera de pino barnizada posteriormente para darle un toque envejecido. Las púas de la brocha, están realizadas en cuero, otro de los materiales estrella de la marca y para los que se han necesitado más de 50 metros.

Si te gusta esta brocha, tendrás que darte prisa en adquirirla, porque al igual que las anteriores ediciones limitadas de la marca, sólo se fabrican 50 ejemplares. Eso sí, la exclusividad se paga, y la brocha podrá comprarse por 2.500 euros. La brocha está disponible bajo pedido tanto en las tiendas propias de la marca  como a través de la página web www.unode50.com. Esta nueva colección especial cuenta con un certificado de autenticidad.


Con esta brocha, Uno de 50 sigue en su línea de ofrecer objetos irónicos y creativos como ya hizo hace dos años con la edición limitada de la fabulosa lámpara inspirada en la goma de borrar Milán. Esta lámpara se podía adquirir por 550 euros y fue una revolución. Ahora es el momento de adquirir la brocha gigante, ¿cuál será el siguiente invento de esta firma de complementos? Algo, seguro, que diferente.

Brochas especiales para vetear


Para vetear (señalar o pintar vetas imitando las de la madera, el marmol, etc.) existen brochas especiales que nos facilitan la labor. En el mercado podemos encontrar infinidad de brochas, de diferentes tamaños, puntas y cerdas según la función.

Las brochas para vetear simulan las vetas con diferentes grosores y separaciones sobre la superficie que vamos a pintar. Suelen ser más anchas que las convencionales aunque las cerdas no suelen ser muy largas. Con estas características podemos conseguir un acabado muy fino y acurado. Se utilizan aplicando barnices o lacas porque estos productos no dejan las marcas de las pinceladas sobre la superficie.

Tipos de brochas


Si queremos pintar una superficie, tenemos que saber elegir bien los utensilios necesarios. El tipo de brochas, rodillos y pinceles dependerá del espacio que se quiere pintar. En el mercado podemos encontrar brochas lisas o rugosas, pero es importante saber que el acabado vendrá determinado por la elección de las herramientas.

Las brochas de fibra natural suelen tener una mayor cantidad de cerdas y son más suaves que las brochas sintéticas. Respecto a la forma, las planas se emplean para barnizar superficies, mientras que las redondas son muy utilizadas para pintar zonas de difícil acceso. Por eso, siempre es recomendable contar con varias brochas de diferentes tamaños.

La mejor forma para conservarlas en buen estado es siempre una correcta limpieza después de cada uso. No hay más truco que limpiar bien la pintura de las cerdas bajo el grifo. Un pequeño consejo para antes de pintar: sumergir la brocha durante varias horas en aceite de linaza o agua, así conseguirás que sea más flexible y manejable.