
Muchas veces pensamos que la decoración de un restaurante requiere una gran inversión. Sin embargo, con planificación, algo de ingenio y algunos recursos al alcance de cualquiera, es posible crear un ambiente sorprendente y acogedor que haga que el cliente se quiera quedar.
A continuación compartimos contigo algunas estrategias muy útiles para decorar un restaurante gastando poco dinero. ¿Te apetece conocerlas?
1- Define el estilo y el concepto del restaurante
Los primero que hay que hacer es tener claro cuál debe ser el concepto del restaurante. ¿Tenemos en mente algo rústico, moderno, minimalista o vintage? Responder a esa pregunta sobre el estilo del restaurante sirve para allanar el camino y tomar las mejores decisiones decorativas, algo que por otra parte se traduce en menores gastos innecesarios.
Por poner un par de ejemplos rápidos, a un restaurante de comida tradicional le va bien el aprovechamiento de materiales naturales, como madera reciclada o piedra, mientras que a un local de comida rápida le sientan mejor los colores vivos, el mobiliario funcional y todo tipo de gráficos llamativos para vestir las paredes.
2- Aprovecha lo que ya tienes
Son dos erres mágicas, la de reutilizar y restaurar. Lo podemos hacer con elementos de todo tipo para ahorrar y como gesto que agradecerá el medio ambiente. Los muebles más viejos pueden tener una segunda vida gracias al uso de pintura, barniz o nuevos tapizados. Las mesas de madera pueden rejuvenecer con algo tan sencillo como lijar y lacar, lo que les sirve para recuperar brillo, mientras que unas sillas desiguales pueden pintarse en una misma paleta de colores para crear uniformidad con un toque de lo más original.
Si el local dispone de paredes de ladrillo visto, vigas de madera o suelos de cemento pulido, deberías aprovecharlo en vez de buscar la manera de ocultarlos. Pueden ofrecer mucho a nivel decorativo, especialmente si el estilo industrial va de la mano con el concepto de tu restaurante.

3- Saca partido a la iluminación
La iluminación puede lograr que un restaurante pase de ser resultón a sencillamente espectacular. Lo mejor de todo es que no deberás encomendarte a un interiorista para dar con las mejores soluciones, ya que en un restaurante quedan especialmente bien las bombillas colgantes, las luces LED ocultas o las guirnaldas. Todo dependerá de la dosis de intimidad que quieras para tu local.
Una buen idea es la de combinar varios puntos de luz empleando lámparas colgantes sobre las mesas, luces indirectas en las paredes y focos con el objetivo de resaltar elementos decorativos. Y cómo no, si tienes luz natural durante el día deberías sacarle el máximo partido, ya que tus clientes lo agradecerán y reducirás la factura de la luz.
4- Emplea materiales económicos y reciclados
La utilización de de materiales reciclados o muy económicos está en boca de todos. Puedes valerte de palets, cajas de madera, botellas de vidrio o tarros para dar un toque distintivo a la decoración de tu negocio.
Por otra parte, las plantas son otro recurso que nunca falla, ya que aportan frescura, color y vida a todo espacio en el que se integren. En este caso también tienes varias posibilidades, ya que se pueden colocar en macetas colgantes, jardineras verticales o incluso reutilizar latas y frascos como contenedores.

5- Arte y detalles personalizados
El arte está al alcance de todos los bolsillos. No es necesario vestir las paredes de cuadros caros, sino que puedes recurrir a fotografías, murales pintados por artistas locales o impresiones de calidad para sorprender a tu clientela.
Aunque tendemos en centrar nuestros pensamientos en partes tan importantes de la decoración como el mobiliario, lo cierto es que deberíamos prestar atención a los pequeños detalles, que como bien sabes son capaces de marcar la diferencia. ¿Ejemplos? Frases inspiradoras en las paredes, menús escritos con tiza en pizarras, materiales reciclados para señalar dónde está el baño o la cocina, etc.
6- Organización y coherencia visual
Por último, y no por ello menos importante, siempre es bueno prestar mucha atención al tema de la distribución del mobiliario, ya que ello no sólo genera un impacto visual que afecta a la decoración del restaurante, sino que también permite que los clientes se sientan más cómodos. Una decoración equilibrada y coherente es fundamental para tener éxito, por lo que no se recomienda mezclar elementos de todo tipo y caer en un exceso de decoración.
