Cómo decapar muebles


El decapado es un proceso que se realiza para que desaparezcan viejas capas de barniz, pintura o laca, ya sea en muebles como en puertas u otros elementos decorativos. En muchas ocasiones se suele utilizar como un proceso previo para volver a pintar o barnizar esa superficie ya que así quedará perfectamente preparada para ello. Además, con esto también se conseguirá darle un aspecto envejecido a cualquier mueble, puerta u objeto en el que lo hagas.

Para el decapado se pueden utilizar diferentes tipos de productos, y dependiendo de la maña que tengas con esta técnica podrás hacerlo de una u otra manera. Los productos para el decapado se encuentran en cualquier tienda en la que vendan pinturas o materiales de bricolaje. Toma nota de los tipos de decapantes para muebles:

Decapantes químicos: son disolventes que tienen como misión ablandar la pintura o el barniz para que sea más sencillo poder eliminarlo. Es recomendable que tomes ciertas precauciones para su uso, como la utilización de guantes de goma y gafas de protección, además de hacerlo siempre en un lugar que esté bien ventilado.

Decapantes térmicos: son los que más se suelen utilizar si las capas de pintura son gruesas o si se trata de pintura plástica. El más común es la pistola de aire caliente, la cual hace que el decapante se funda con la pintura y luego pueda retirarse con una espátula.

Decapantes abrasivos: hay productos abrasivos que se pueden utilizar para el decapado, siendo el más común la lija (ya sea manual o mecánica). Puedes encontrar lijas en diferentes grados de abrasión según necesites mayor o menor incidencia. Para decapar muebles, las mejores lijas son las de papel de óxido de aluminio o las de polvo de vidrio.

Si no tienes mucha experiencia, lo mejor es elegir un decapante químico. Una vez que hayas elegido el que quieres utilizar, ventila bien la estancia en la que vas a estar trabajando y aplica una capa de producto con una brocha en el sentido de la veta y sin pasar dos veces por el mismo sitio. Deja que actúe durante 15 minutos y después elimina la pintura con una espátula. Una vez retirada la pintura, pásale al mueble una esponja con agua y jabón para eliminar los restos del producto que hayan podido quedar y pasa después un trapo humedecido. Deja secar y ya está.

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