Instalación del suelo de tarima flotante


La tarima flotante es una de las mejores opciones para el suelo de tu hogar ya que da un aspecto muy elegante y sofisticado que encajará prácticamente en cualquier estilo decorativo. Es un material con el que conseguirás una decoración excepcional y que tiene múltiples beneficios para tu hogar, siendo una de las opciones más modernas para cubrir el suelo especialmente del salón pero también de los dormitorios.

Su principal beneficio, además de su belleza, es que tiene un proceso de instalación muy sencillo, con lo que no costará mucho trabajo poder tener un suelo totalmente renovado y espectacular. La tarima flotante se coloca sin clavar, pegar ni atornillas al suelo y se puede poner sobre cualquier superficie seca y firme. Es un material muy resistente, con lo que su duración será mayor que la de muchos otros materiales y es ideal para zonas en las que hay mucho tránsito, como salones o pasillos.


Antes de comenzar a colocarlo tienes que dejar las tablas en la superficie que vayas a cubrir durante unas 48 horas, lo que te dejará comprobar si se adapta a la temperatura y humedad de esa estancia. Ya en el momento de su instalación, lo mejor es que lo coloques sobre un doble manto de polietileno de 100 micrones y espuma de látex de unos 2 centímetros de espesor, lo que le dará mayor solidez. Ve colocando las tablas de manera que encajen perfectamente unas con otras y que no queden huecos entre ellas.

El ruido de las pisadas se verá amortiguado al poner el polietileno y la espuma de látex, con lo que el suelo ofrecerá total comodidad en el momento de paso. Este material no necesita que lo pulas ni lo plastifiques, y en cuanto lo coloques ya podrás utilizarlo ya que no necesita un tiempo de secado ni de adaptación.

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