Casas de madera


Cuando somos pequeños muchas veces pensamos en cómo sería la casa de nuestros sueños, de qué estaría hecha, qué tendríamos en ella… Una de las opciones que más está en la mente de todos los niños, y también mayores, son las casas de madera, que tienen un aire tan a cuento o película que es encantador. Sin embargo, no siempre podemos hacerlo realidad, aunque también es cierto que actualmente no son tan caras como antes, que eran prácticamente prohibitivas.

Ya sea una casa o un chalet de madera, estéticamente son las más bonitas, así que te contaré cuáles son sus características para que sepas si realmente es lo que quieres o si prefieres mirar otras opciones. Toma nota:

– La madera utilizada puede ser de ese mismo lugar o bien pedida especialmente a otros lugares. Se hacen con todo tipo de maderas, siempre a gusto y elección del cliente.

– Lo mejor que tienen estas casas es que tú las diseñas, decides el tamaño de cada estancia y dónde irá cada una.

– Aunque siempre han sido típicas de zonas de montañas o bosques, actualmente se construyen también en otros lugares como en la playa o incluso en la ciudad. Comenzaron a hacerse de madera en los bosques para no dañar visualmente el resto del paisaje.

– Entre las muchas ventajas de los chalets de madera están que respetan totalmente el medio ambiente, ahorras energía, son fácilmente reciclables y que la madera es el material más sano para la construcción ya que no le afecta el paso del tiempo.

– Las maderas duras son siempre la mejor elección para la construcción de una casa.

– Entre los muchos estilos de casas de madera puedes elegirlo nórdico, canadiense, escandinavo, modulares, prefabricadas o de estructura panelada. Una gran variedad de diseños para que refleje fielmente tus gustos y personalidad.

– La madera utilizada puede ser en troncos, con tablones o con un entramado ligero. También puede hacerse con una mezcla de las tres.

– Las maderas para hacer casas son tratadas, antes de la construcción de la vivienda, contra las termitas, carcomas, hongos y cualquier otro bicho que pueda atacarla. Debes repintarla a los 3 años de construirla y después cada 7 para que mantenga siga tan sana como el primer día. Tanto duran, que en los países nórdicos hay viviendas de madera en las montañas que tienen más de 1.500 años.

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