Escoger el color del techo


Como habrás podido comprobar en alguna ocasión, pintar el techo es más complicado que las paredes. Sin embargo, también es necesario pintarlo de vez en cuando para que la estancia en concreto tenga siempre un buen aspecto. Lo que no es necesario es utilizar el mismo color que el de las paredes.

De hecho, la elección del color del techo depende de muchos factores como, por ejemplo, el tamaño de la habitación a pintar o del efecto final que queramos conseguir.

Acabado dramático

En primer lugar, puedes escoger entre un finalizado dramático o neutral. Si prefieres el primero deberás pintar el techo de un color brillante y dejar las paredes neutrales. Aunque pueda parecer que de esta manera lograrás que la habitación parezca más pequeña, lo cierto es que le darás altura al espacio y convertirás el techo en el foco de atención, haciendo que la estancia se vea más grande. Eso sí, debes recordar que los techos reciben menos luz y que, por tanto, el color elegido se verá unos tonos más oscuro.


Por el contrario, puedes pintar las paredes de un color brillante y el techo en blanco. Con esta técnica es importante que el acabado sea perfecto. Sin duda, es la opción más común y segura. También puedes pintar el techo de unos tonos más claros que la pared para que no se sienta tanto la distinción y el ambiente se vea más espacioso. Esta es una de las opciones más recomendadas, ya que se agranda el espacio visual sin tener que oscurecer la estancia.

Acabado neutral

Si prefieres un estilo neutral, entonces deberás pintar las paredes y el techo del mismo color. Eso sí, al escoger esta técnica deberás darle atractivo a los muebles y a los accesorios.

Si tienes moldura, puedes pintarla del color de las paredes o dejarla blanca, aunque si tu vivienda es pequeña, lo mejor es que tengas la menor cantidad de líneas definiendo el espacio, así que mejor pinta la moldura igual que el resto de la pared.

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