Pared de ladrillos para decorar
Hoy me apatece mucho hablaros de un tipo de pared que suele dar un toque distinto a las estancias, aunque es verdad que no es muy habitual. Se trata de la pared de ladrillos, un recurso que se puede emplear para darle un toque más urbano a cualquier estancia.

Si bien suelen estar principalmente colocadas en los salones, también podemos colocarlas en un dormitorio o en el mismo comedor. Además, lo bueno del ladrillo es que puede aportar calidez en invierno y frescura en verano, algo paradójico pero real. Desde un loft urbano hasta una casa victoriana, el ladrillo puede cambiar definitivamente el aspecto de los interiores.

Pared de ladrillos para decorar
Haz que sea lo más natural posible: El ladrillo es mejor modificarlo lo mínimo posible, así se puede lograr un aspecto natural que siempre se agradece. En muchos lugares son visibles porque se ha querido conservar la tradición de barrios en los que el ladrillo se muestra tal y como fue creado.

Ladrillos en diferentes formas: Los ladrillos no tienen que ser todos rectangulares y uniformes, también se puede jugar con ladrillos de distintos tallos para buscar un efecto más informal. Hay empresas que se encargan de facilitarlos de forma irregular para que no todo se vea igual. Además, también existen varios tipos de texturas, unas más rugosas que otras. Luego sólo tendrás que colocarlos al azar.

Pared de ladrillos para decorar
Mantén la textura y disfraza el color: Afortunadamente, las posibles imperfecciones que pueda tener el ladrillo se pueden disimular con una capa de pintura. Es una forma muy económica de remodelarlo y te permitirá gozar de mayor personalización.

Pared de ladrillos para decorar
Ladrillos como telón de fondo: Para lograr un aspecto limpio y sofisticado podéis optar por los ladrillos como parte del espectáculo. Mezclados con esculturas y cuadros se puede lograr un acabado muy llamativo. Existen distintos tipos de ladrillos que se adaptan a cada estilo.