
Si estás pensando en renovar tu plato de ducha o quieres cambiar bañera por ducha, lo más probable es que te plantees un dilema habitual: ¿mejor de resina o de cerámica?
En este artículo vamos a tratar de resolver ese dilema ofreciendo la máxima cantidad de información posible, compartiendo una comparativa en la que se valoran aspectos como la durabilidad, la capacidad de antideslizamiento o la posibilidad de personalización.
Ventajas de los platos de ducha de resina
Los platos de ducha de resina han ganado popularidad en los últimos años. No la han ganado porque sí, sino que están en boca de todos gracias a una serie de ventajas que nos permiten hablar de una opción muy interesante para todos los públicos.
Para empezar, hay que destacar que son muy resistentes a todo tipo de golpes e impactos. Esto es debido a que tienen la capacidad de distribuir muy bien la fuerza, lo que se traduce en un porcentaje de roturas muy inferior comparado con lo que pueda suceder cuando se tiene un plazo de ducha fabricado con cerámica.
Otra ventaja palpable es el hecho de que son platos de ducha más ligeros, algo que sin duda alguna facilita y mucho la instalación. Además, también destacan por las facilidades que ofrecen a la hora de limpiarlos, ya que al no contar con una superficie porosa no hay que temer por la suciedad y la cal, ya que no se acumulan.

Las ventajas de este tipo de platos de ducha no terminan aquí, sino que podemos ampliar el abanico de bondades hablando de las múltiples opciones de personalización que ofrecen al estar disponibles en una gran variedad de tamaños y colores, lo cual se agradece por la capacidad de adaptación que ofrecen sea cual sea el tipo de baño en el que deban instalarse.
Para terminar hablando de sus puntos fuertes, decir que no son pocos los clientes que deciden decantarse por los platos de ducha de resina por la sensación tan agradable que transmiten al pisarlos. Pueden definirse como muy cálidos y también destacan por su mayor agarre, minimizando al máximo el riesgo de resbalones.
Ventajas de los platos de ducha de cerámica
Los platos de ducha de cerámica son muy atractivos por su precio, ya que suelen costar menos que los de resina. Además, son resistentes a las manchas y no sufren apenas decoloración, lo que les permite mantenerse en buen estado durante mucho tiempo. Eso sí, un fuerte impacto puede provocar su rotura o la aparición de grietas.
Otra ventaja que suelen destacar quienes han probado un plato de ducha de este tipo tiene que ver con la limpieza y el mantenimiento. Se trata de una superficie higiénica que se limpia con facilidad, si bien es cierto que es más fría al tacto que la de resina y puede llegar a ser resbaladiza si no cuenta con un tratamiento antideslizante que garantice un mayor agarre.

Conclusión
Si buscas la mejor relación calidad-precio, tu elección debería ser el plato de ducha de resina, siendo muy recomendables los que encontrarás en la página web de Renoveduch. Son especialistas en renovación de baños y lograrán que el tuyo se vea más espacioso y accesible, con un nivel extra de seguridad gracias a la instalación de suelos que no resbalan. Además, también te beneficiarás de una ganancia a nivel de diseño y ahorro.
