Cómo utilizar el azul en la decoración de interiores

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Existen colores que están muy presentes en la naturaleza y que, a su vez, también pueden expresar esta misma belleza en la decoración de interiores. El azul es un ejemplo de ello. El color azul produce un efecto vitamina frente al estrés, incrementando la resiliencia natural del ser humano a través de la creación de entornos relajados, creativos y muy felices. El color azul puede estar presente, en mayor o menor medida, a través de paredes, muebles, elementos decorativos o productos textiles.

La elección de los colores en la decoración es determinante para incrementar la amplitud del espacio desde el interior. El azul claro es una apuesta segura para estancias pequeñas. Por el contrario, la versión más oscura de este tono puede ser más versátil para definir la personalidad de una estancia más grande.

El color azul en las paredes

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Las paredes no son elementos secundarios de una estancia. De hecho, actualizar el color de la pintura puede ser un recurso básico para vestir nuevamente ese lugar con una estética original. Aunque solo cambie el color de las paredes, los demás detalles también adquieren una nueva dimensión. El color azul puede ser un elemento principal en las paredes, o por el contrario, ocupar un papel secundario para definir los matices por medio de los contrastes.

Colores que combinan con el azul

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El acierto en la elección de un color trasciende al uso de ese tono en sí mismo. Es decir, también es importante seleccionar una paleta cromática de elementos que armonizan perfectamente entre sí. Intenta establecer una paleta integrada por dos o tres elementos. El color azul armoniza con los tonos tierra, el blanco o el verde. Por tanto, el propio paisaje natural puede inspirarte para hacer combinaciones de color para llevar al interior de la vivienda la fuerza nutritiva de estos tonos vitales.

Decoración en blanco y azul

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Si quieres combinar sobre la base de dos colores, el blanco y el azul forman una unión perfecta. Una ecuación de estilo para crear un espacio elegante que invita a permanecer en él. Una opción que puede ser perfecta para el dormitorio de adultos y de niños. Este color aporta una agradable sensación de relajación que invita al descanso. Pero, además, estos colores también aportan placer visual a través de la observación de su luminosidad.

Azul turquesa en la decoración

Uno de los tonos con efecto vitamina más significativos es el turquesa que transmite vitalidad y fuerza. Es un tono atractivo que se diferencia de todas las gamas de azules y que puede estar presente en todas las estancias de la casa. Este color no solo combina con el blanco, sino también, con el gris. A su vez, también combina con el beige.

Un sofá en azul

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Un sofá en color azul puede convertirse en el elemento protagonista del salón, lugar de descanso y desconexión por excelencia que puede beneficiarse de las propiedades relajantes de este tono que es beneficioso para la salud. La belleza del azul adquiere significado por sí mismo tanto cuando se integra en grandes dosis como cuando se proyecta en pequeños detalles.

El color azul en la oficina

El despacho es un lugar de trabajo y concentración. El azul es uno de los tonos que estimula la creatividad. Por ello, su presencia en la oficina puede ser un refuerzo del ingenio. Este color combina perfectamente con muebles de madera o de color blanco.

El color azul en la fachada

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El blanco y el azul son colores que no solo armonizan perfectamente en el interior del hogar, sino también, en el exterior de la fachada que decora la calle.

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