Paredes con estampados animales


Los estampados animales son una de esas modas que vienen y van, y que nunca dejan a nadie indiferente. Lejos quedan ya aquellos ambientes con alfombras de tigre (cabeza incluída) o pieles de cebra, del estilo de la estética hollywoodiense propia de películas como Las Nieves del Kilimanjaro o Cuando Ruge la Marabunta: hoy día triunfan el respeto por el medioambiente y la fauna y el sentido común, y las bellas pieles animales son solo motivo de inspiración para los objetos y superficies decorativas.

Si las hemos visto en alfombras, telas, cojines y tapizados, las pieles animales llegan ahora a las paredes en forma de papeles pintados tan bonitos como éstos.

Los que veis en estas fotografías se pueden encontrar en la página web de Leekes, una firma de decoración inglesa. A la izquierda vemos un papel pintado inspirado en la piel de un animal que se extinguió a finales del siglo XIX: el cuaga, animal parecido a la cebra pero con rayas sólo en parte de su cuerpo. A la derecha, en cambio, el motivo es radicalmente distinto: en este caso el papel pintado reproduce siluetas de lagartos, parecidas a las de los motivos tribales de algunas tribus indias.

Ambos revestimientos son originales y están llenos de encanto; si se saben colocar, pueden transformar una estancia de manera radical. Por ejemplo, el papel inspirado en la piel del cuaga quedaría perfecto en un salón decorado en blanco y negro con muebles minimalistas; quizás con un sofá de piel rojo y grandes y estilizadas plantas verdes, por ejemplo kentias. El revestimiento con estampado tribal, por su parte, puede ser ideal para un rincón de una estancia con decoración colonial, con bambú, plantas verdes y tal vez un ventilador de techo. Eso sí; no olvides combinarlo con paredes blancas para que tu salón no parezca un zoológico…

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