Suelos de linóleo


Los suelos de linóleo formaron parte de la decoración durante muchos años como un elemento imprescindible. Sin embargo, la llegada de materiales como el vinilo, la moqueta o el parqué hicieron que cayera en el olvido. A pesar de que quedó en un segundo plano, parece que vuelve a tener algo más de protagonismo. Y es que ya se sabe, tanto en la moda como en la decoración lo antiguo vuelve.

Estamos hablando de un revestimento elaborado con derivados de la madera y diferentes resinas. Es muy resistente y el mantenimiento que hay que llevar a cabo a diario es muy sencillo. Materiales naturales como el óleo de lino sirven para fabricarlo, lo que hace que sea especialmente útil para los hogares. Se puede decir sin miedo a equivocarse que es un material más resistente que el embaldosado o el parqué.


Una escala numérica de la UPEC sirve para medir la calidad y las condiciones de uso. Va del 0 al 4. Cuanto mayor es ese número más resistente es el revestimento. Según eso, los suelos de linóleo suelen moverse entre el U3P3 y el U4P4. Esto significa que son muy resistentes al uso y a las posibles perforaciones. Eso sí, siempre hay que tener en cuenta que tiene que ser instalado sobre una superficie regular y bien preparada, pues de lo contrario no obtendremos esos buenos resultados. Para prepararlo bien, es fundamental encolarlo sobre un suelo nivelado y convenientemente preparado.

Los suelos de linóleo podemos encontrarlos en el mercado tanto en formato de loseta como en rollos. Sea cual sea nuestra elección, veremos que en el revés hay una capa de yute o poliéster para que el agarre y la estabilidad no sean una preocupación.

Cuidados

Hoy en día los suelos de linóleo cuentan con una cobertura protectora que hace que se conserven mejor y evita perforaciones y manchas. Para mantenerlo en buenas condiciones, tan sólo hay que fregarlo diariamente con agua tibia y un jabón líquido neutro o con PH bajo. Está contraindicado utiliar limpiadores agresivos como el amoniaco o la lejía. Si aplicamos esos productos, podemos ver como pierde brillo natural y se decolora.


No menos importante es conocer la cantidad de agua que tenemos que emplear. Lo mejor es empapar la superficie pero no humedecerla en exceso, ya que si el agua penetra en las uniones del linóleo puede provocar daños prácticamente irreparables. Para recuperar el brillo se recomienda utilizar un abrillantador o ceras específicas. Luego hay que pasar una gamuza.

3 comentarios

  1. Buenas tardes!!
    Necesitaríamos presupuesto para suelo de linóleo en rollo o loseta para 32 metros cuadros.
    La utilidad es para danza clásica.
    Un saludo atento, a la espera de sus noticias.

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