Ampliar una casa al estilo origami


Que la arquitectura es un arte es una verdad absolutamente cierta. No nos queda duda cuando miramos cualquiera de los colosales edificios que existen hoy repartidos por el mundo. Pero también lo tenemos claro al enfrentarnos a proyectos pequeños, domésticos como éste: la ampliación de una casa londinense.

A pesar de que el proyecto parece nimio, es tal la maestría con que está desarrollado, que la certeza de que el arquitecto que lo ha diseñado es un artista nos asalta sin remedio. La tarea no era tan fácil: ampliar una villa victoriana del siglo XIX y hacerlo de forma que el resultado tuviese sentido, armonía. Misión cumplida.

Espacios con volumen y geometría


Los responsables han sido los arquitectos del estudio Alison Brooks, que hicieron un proyecto realmente increíble. Inspirándose en las técnicas del origami, el arte de plegar papel para crear formas, añadieron a la casa dos bloques irregulares totalmente innovadores.

Así los nuevos espacios muestran una especial geometría: en el exterior contrasta con la fachada de estilo victoriano. Contrasta, pero no distorsiona. Más bien al contrario, parece establecerse entre los diferentes estilos una suerte de armonía, de equilibrio.

Decoración sobria


De los dos bloques nuevos, el primero acoge la zona de trabajo, mientras que el otro bloque se destinó a ampliar la zona de estar, situada en el primer piso del edificio principal. Como la arquitectura es tan poderosa, la decoración de los interiores es sencilla, sobria.


La parte ampliada se decoró con materiales nuevos y muebles de diseño, aunque sin excesos. Se prefirió dejar que los espacios hablasen por sí mismos. Grandes planos trapezoidales crean perspectivas originales. La luz juega un importante papel en la decoración. Los espacios, a distintos niveles, se comunican entre sí y dejan que la luz natural que entra por lucernarias y tragaluces fluya libremente de una estancia a otra.

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