Los mejores cuidados para los muebles


Ayer escribí un artículo sobre el cuidado de los muebles de hierro y hoy me gustaría escribir uno más completo con los cuidados que deben recibir todos los muebles, siempre dependiendo del material del que estén hechos. Algunos materiales necesitan más cuidados que otros, y también influyen factores como si están en interiores o en exteriores o las condiciones climatológicas a las que se enfrentan.

Toma nota de estos consejos para el cuidado de los muebles según su material:


Muebles de resina: este material se utiliza mucho actualmente para los muebles de cocina y el problema que tiene es que si es en blanco puede amarillear, pero si la resina es de calidad no tendrás muchos problemas ni necesitará muchos cuidados. Pásales un trapito húmedo de vez en cuando para quitar la grasa y que recupere el brillo.


Muebles de metacrilato: es un material muy resistente y para su limpieza tendrás que utilizar un trapo que no suelte pelusa y que esté humedecido en agua con jabón neutro. También queda impecable si utilizas un limpiacristales.


Muebles de plástico: son perfectos para espacios exteriores ya que soportan tanto el calor como el sol, el frío o la lluvia. Límpialos con una esponja suave empapada en agua y jabón.


Muebles lacados: son muy delicados, por lo que hay que tener mucho cuidado y no utilizar nunca en su limpieza productos que sean agresivos. Sueles dejar huella cuando los tocas, y las puedes quitar fácilmente con una gamuza húmeda. Las manchas de tinta se limpian con un paño sin pelusas empapado en alcohol, las de cera, pintura o esmalte lijando con un papel fino y lacando de nuevo.


Muebles de vidrio: su mantenimiento es muy sencillo, y bastará con utilizar un limpiacristales neutro para su limpieza.


Muebles de acero inoxidable: utiliza una bayeta de microfibra humedecida en agua, y para evitar rasguños puedes humedecerla también con detergente neutro. Si ha perdido algo de brillo puede recuperarlo limpiando con una pasta de aceite y ceniza.


Muebles de madera: sin duda son los más utilizados en todo el mundo, y pueden ser barnizados o chapados. Límpialos con productos suaves que no sea abrasivos y con un pañito para que también conserven el brillo.

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