Tres propuestas para decorar un loft


Los lofts son los protagonistas indiscutibles de gran cantidad de reportajes en revistas y en Internet, así como de algunos programas de televisión que nos enseñan las casas más bellas que nos rodean. De ser espacios abandonados que formaban parte de fábricas, talleres o tiendas y que no interesaban a nadie, hoy día se cotizan como auténticos palacios urbanos donde todo es chic, fashion, trendy y todas las denominaciones que nos podamos imaginar.

Aunque muchas personas piensan que los lofts siempre hay que decorarlos en plan minimalista e industrial… ¿Quién lo dice? En estas fotos os enseño tres propuestas de todo tipo para embellecer vuestros lofts.

Color y toques étnicos

Desde luego, el minimalismo brilla por su ausencia en la foto que abre este post. El espacio se ha decorado con brillantes colores entre los que destaca la pared naranja del fondo, sobre la cual se elevan las escaleras. Combinado con un elegante tono gris antracita, el naranja encuentra su perfecto equilibrio. Seguro que os han llamado la atención las tapicerías de los muebles: llenas de color y de diseño étnico, han sido escogidas para dar nueva vida a un conjunto retro de butacas y mesita-escabel. Los muebles reciclados y pintados, obtenidos en contenedores y rastros, completan el interiorismo.

Una escalera llena de protagonismo


Muchos lofts tienen una planta superior o altillo a la que hay que acceder a través de una escalera. Este elemento se convierte así en algo imprescindible, y si bien hay quien opta por disimularla, otra buena opción es hacerla destacar como si de una gran escultura se tratase. Las escaleras de caracol como la de la foto son perfectas para lograr este efecto. En este espacio, yo destacaría además el suelo de cemento pulido y las paredes de ladrillo visto pintadas de blanco, todo un homenaje al pasado industrial del inmueble.

Blanco, madera y luz


Y como en Decorablog tenemos soluciones para todos los gustos, efectivamente no podíamos dejar de lado la tendencia minimalista. Paredes y techos blancos, suelos de madera y muebles de diseño simple y buena calidad: son los secretos para conseguir estos efectos. En esta imagen hay dos cosas que me gustan mucho: la forma en la que se ha aprovechado la parte baja de las escaleras, insertando una gran biblioteca, y la barandilla de cristal que lleva el altillo. Claro que con esa altura de techos y esos ventanales, ¿quién no tiene la casa más bonita del mundo?

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