Color castaño en decoración
Seguramente, muy pocos de vosotros os habréis planteado pintar alguna pared de la casa en color castaño o marrón. Es un color que tiene muy pocos fans, la verdad; lo asociamos a lo oscuro, lo triste y lo apagado. Pero como podéis ver en estas fotos, eso no es cierto en absoluto. Los ambientes con superficies de color castaño o distintos tonos de marrón, bien distribuidas, son elegantes, acogedores e intemporales. Además son perfectos para recibir a la estación de los tonos castaños por antonomasia: el otoño.

Sin ir más lejos, la firma de pinturas Valentine ha escogido el color Castaño Sílice de su gama como Color del Mes. Seguid leyendo y veréis lo fácil que es combinar los tonos castaños para conseguir ambientes perfectos.

La primera imagen nos muestra un elegante salón de inspiración japonesa, en el cual todas las paredes son de un color castaño oscuro con un leve toque gris. Lejos de resultar oscuro, el ambiente es muy atractivo. ¿El truco? Combinar el color castaño con techos y carpinterías blancos, y con un suelo de madera clara. La alfombra de color café con leche y los sofás minimalistas en tono chocolate terminan de crear este ambiente tan relajado y estiloso. Un truco: pintar las repisas y los huecos de las ventanas de blanco.

Color castaño en decoración
En esta fotografía el color que prima es el blanco, pero lejos de decorar el espacio con los alegres colores a los que estamos acostumbrados, esta vez se ha reducido la gama de tonos al negro y el castaño oscuro rojizo. Las cortinas gruesas y pesadas son un acierto, así como la magnífica alfombra; todos estos detalles son de color marrón oscuro. Para finalizar, un panel negro y gris para la pared donde colocar la TV y módulos de almacenaje da el toque final al salón.

Color castaño en decoración
Esta tercera imagen nos muestra un ambiente más clásico. El centro de atención es el enorme sofá-rinconera en piel de color arena, que cuenta con laterales luminosos. Lo que me ha llamado la atención de esta fotografía es la pared de la izquierda, revestida con un papel marrón con textura: una superficie que me recuerda al óxido. Esta zona se combina con otra pared pintada en marrón muy claro; con el suelo blanco ambas quedan perfectamente coordinadas. Un buen ejemplo de cómo se puede pintar o empapelar paredes en tonos marrones sin que nuestra casa parezca un panteón.