Ahorra energía con los pequeños electrodomésticos


A estas alturas y con la crisis sin dejarnos un respiro, creo que todos somos conscientes de los gestos encaminados a ahorrar energía en el hogar. Pero en muchos casos reservamos dichos gestos a los grandes gastos: calefacción, aislamiento, agua… Y se nos olvidan los más pequeños, que al final suponen un importante despilfarro que, aunque no lo creáis, se nota (y mucho) en el bolsillo.

Os propongo que echéis un vistazo a vuestro alrededor y al mismo tiempo, sigáis leyendo este post. Seguro que descubrís muchos de los detalles que os voy a comentar: si corregís determinadas actitudes relacionadas con los aparatos más pequeños, os aseguro que os podréis ahorrar unos cuantos euros a lo largo del año.

Cuidado con los aparatos de calor

Los aparatos que generan calor son los que más gastan: desde las planchas hasta los calefactores, pasando por los secadores de pelo. Es conveniente utilizarlos lo menos posible y durante cortos periodos. Por ejemplo, puedes colgar algunas prendas nada más sacarlas de la lavadora en perchas, estirándolas bien, de forma que luego solo necesiten un ligero planchado. Prescinde del secador siempre que puedas (además, el aire caliente estropea el pelo y le resta brillo) y cuando uses la tostadora, emplea las dos ranuras.

Hay que apagar los electrodomésticos por completo

Lo de los pilotos de encendido de los aparatos es algo ya archisabido: cuando están encendidos (aunque el electrodoméstico esté apagado), siguen gastando energía y el gasto anual puede llegar hasta cuarenta euros. Un buen truco para evitarlo es conectar varios aparatos a un enchufe múltiple con interruptor: así los podrás apagar todos a la vez cortando el suministro eléctrico, y olvidarte del dichoso stand-by.

Viejos vampiros energéticos

Los ordenadores son otro “pozo sin fondo” en el gasto eléctrico, así como sus complementos. Lo mejor es optar por equipos con sistemas de ahorro energético. El monitor es el accesorio que más consume, sobre todo sus colores: un salvapantallas negro evitará parte del despilfarro. Los monitores LCD gastan mucho menos que los clásicos CRT. Y recuerda que el encendido y apagado del ordenador gasta mucha energía; la opción de hibernación es la más adecuada cuando los tramos de inactividad son cortos. Para terminar, atención a los cargadores de los móviles: si los dejas conectados permanentemente a los enchufes, puedes llegar a gastar entre 3 y 4 euros anuales. Quizás parezca poco, pero… ¿no es mucho mejor gastárselo en unas cervezas con los amigos?

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