Cómo elegir el tipo de pintura

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Como siempre, la elección de la pintura dependerá del material, pudiendo ser metales, madera, paredes de interior, exteriores, suelos o techos. Además, también tenemos que tener en cuenta la técnica que vamos a aplicar para pintar la superficie. Te presentamos una lista de las pinturas más utilizadas para saber cómo y cuándo utilizarlas.

Pinturas plásticas: compuesta por resina sintética (vinílica o acrílica) combinada con agua. Este tipo de pintura es la más recomendada para pintar paredes. Son pinturas sin olor, secan con poco tiempo y podemos optar por varios acabados: mate, satinado o brillante. Otra gran ventaja es que se pueden utilizar en cualquier tipo de superficie, desde madera hasta metal.

Esmaltes sintéticos: elaborada a base de resinas alquímicas. Para diluirlas requieren algún disolvente especial. Su secado puede tardar hasta diez horas. Son lavables y resistentes a diferentes agentes agresivos. Se comercializan en acabados mates y satinados para interiores o brillantes para aplicación en exteriores.

Pinturas grasas: son óleos sintéticos compuestos por resinas mezclados con algo de aceite de linaza. Su secado es muy largo, cerca de 18 horas, por lo que necesitan de buena ventilación para un buen acabado. Son lavables, resistentes y muy duraderas.

Barnices: suelen ser transparentes, aunque se pueden mezclar con otros tientes, se aplican sobre madera para protección del material. Los podemos encontrar en mates, satinados o brillantes.

Pinturas de clorocaucho: están fabricadas a base de una resina de caucho tratada químicamente con cloro, lo que les proporciona una gran resistencia al agua y a los ácidos. Suelen ser utilizadas en instalaciones industriales, deportivas y piscinas. Además, se secan con cierta rapidez, se pueden diluir y la limpieza del material se hace con un disolvente.

Pinturas al agua: son de fácil aplicación, se secan con facilidad y apenas desprenden olor. Se pueden encontrar en una gran variedad de colores y muchas llevan un tratamiento anti hongos.

Pinturas antioxidantes: incluyen poliuretano y se utilizan mayormente en estructuras metálicas, sirven para pintar pero también hacen la función de proteger contra el óxido. Se pueden comprar en diferentes tonos cromáticos y se aplican como cualquier esmalte sin diluir.

Pinturas de imprimación: recomendables para dar una capa final de pintura a cualquier superficie porosa o paredes nuevas. La ventaja de este tipo de pintura es que sella los poros que pueden haber en la pared, permitiendo una absorción y secado perfecto para la pintura definitiva.

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