Consejos para empapelar bien


Como el papel pintado ha regresado por sus fueros y ahora es tendencia, seguro que muchos de vosotros tenéis interés en empapelar alguna de vuestras habitaciones, o como poco, paredes. Porque ya sabéis que la moda actual pasa por revestir con papeles estampados sólo algunas de las paredes de las estancias, combinándolas con el resto de superficies blancas.

Así que si queréis empapelar alguna pared del salón, el dormitorio o el baño, habéis de saber que no es un trabajo muy complicado y que posiblemente podáis ahorraros la visita del pintor, ya que es algo que podéis hacer vosotros mismos.

Lo primero que hay que hacer es medir la altura de las paredes de suelo a techo. Sumando la longitud de las paredes obtendréis el perímetro de la habitación; y multiplicando este número por la altura, averiguaréis los metros cuadrados de superficie que vais a empapelar. Basta con acudir al centro de bricolaje o almacén de papel pintado con la cifra y pedir que os vendan el material suficiente.

Una vez en casa, desenrollad el papel. Antes de cortar las tiras verticales, añadid a la altura de la pared 10 cm extra para encajar los motivos y para cortar el sobrante con comodidad. Utilizad un cúter muy afilado para cortar la primera tira y después extenderla para ajustar los costados, si el papel es estampado. Cuando veáis que encajan los motivos, marcar los cortes con lápiz y regla y ya podéis cortar la siguiente tira. Haced lo mismo con todas las que necesitéis.

Si el papel lleva adhesivo al agua, bastará con que humedezcáis el reverso con agua y una brocha grande de empapelar. Si no lo lleva, encoladlo con una cola especial para empapelar. Encolad varias tiras y dobladlas de forma que el reverso encolado nunca toque la parte estampada. Para colgar las tiras, empezad pegando la parte superior vigilando que la tira está vertical con el nivel. Pegad el papel a la pared y presionad con una brocha especial para empapelar. Presionad el papel en la esquina entre el techo y la pared con una espátula y cortad el sobrante con un cúter afilado. En la parte inferior no hace falta ser tan cuidadosos, ya que el corte quedará oculto por el rodapié.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *