Ventajas y desventajas de una cama baja


Las camas bajas están experimentando un boom de ventas espectacular. El simple hecho de hacer que el aro esté tocando el suelo está causando furor, la gente nota como los dormitorios son mucho más atractivos con un simple cambio que consiste en eliminar las patas. Pero… ¿son realmente prácticas? A continuación os cuento las ventajas y las desventajas.


La principal ventaja es que se puede presumir de un dormitorio diferente, un dormitorio que rompe con lo tradicional y que sorprende a primera vista. Podemos decir que lo que se consigue, queriendo o sin querer, es incorporar un cierto aire oriental muy futurista a la estancia. Además, amplía el campo visual y eso hace que nos parezca que la habitación es más grande.


Otra ventaja es que entra más luz, pues los muebles son más bajos. Eso significa que el protagonismo puede pasar a un cuadro o a un mural, si realmente es lo que buscamos que más destaque. La habitación siempre parecerá más clara que con una cama alta, que siempre suele comerse luminosidad.

Pero no todo son buenas noticias, también tiene sus inconvenientes, como todo en esta vida. La falta de altura hace que sea complicado y fastidioso hacer la cama todos los días, pues hay que agacharse mucho, con todo lo malo que a la larga eso puede ser para la espalda. Alguno pensará que se puede hacer de rodillas, pero eso tampoco es que sea muy cómodo…


La gente mayor puede detectar fácilmente una desventaja que se hace patente por las mañanas. Levantarse puede ser prácticamente una utopía si no se tienen unos huesos en condiciones. Por otra parte, aunque se sea joven, si se ha sufrido alguna lesión también puede ser un problema. Para solucionarlo la cama tendría que ser regulable, que las hay, aunque hasta la fecha son demasiado caras.

1 comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *