Pintar superficies metálicas
Las superficies de metal suelen tener presencia de óxido, debido a la humedad en contacto con el oxígeno, eso dificulta su recuperación de la barandilla o valla metálica, pero no es imposible. Antes de pintar es necesario limpiar ese óxido, para ello primero hay que raspar la superficie con papel de lija o un estropajo metálico. Finalmente, con un trapo humedecido en aguarrás podrás eliminar por completo todos los restos de óxido de la superficie.

Si el metal contiene pintura vieja en mal estado, la podemos eliminar con un cepillo de alambre, una lijadora o decapantes químicos. Además, se recomienda lavar con un detergente para eliminar los restos de polvo y suciedad. También es imprescindible eliminar la grasa que se haya acumulado, ya que si no se hace se reduce la adherencia de la nueva pintura.

Una vez termines con todo el proceso, ya puedes darle una o dos capas de pintura. Conseguirás unos resultados perfectos y una superficie metálica impecable. Recomendación final: el aluminio es el metal más resistente para exteriores.