Cada vez son más las casas modernas que optan por este tipo de sofás en forma de “L”, pues permiten organizar mejor el espacio creando una atmósfera relajada. Merece la pena tenerlos como alternativa para cuando queramos cambiar el sofá de nuestro salón.

Sofás en forma de “L”
Este modelo en concreto tiene una forma de “L” más abierta, otorgando un mayor dinamismo al resto de los sectores del living. La mesa complementa perfectamente los movimientos del sillón. Otro detalle muy bonito son las patas cromadas circulares.

Sofás en forma de “L”
Este bonito sofá divide el comedor con un ala. Se caracteriza porque el lateral no tiene respaldo por lo que visualmente hace más grande el espacio, permitiendo más entrada de luz desde el ventanal. Grandes almohadones de tonos oscuros complementan la decoración con los sillones individuales.

Sofás en forma de “L”
Este modelo precioso en tonos claros está tapizado en cuero ecológico, es muy práctico porque el sofá se encuentra frente al televisor, lo que permite disfrutar de un relax completo. Los toques de color lo otorgan las cortinas y la manta, todo en tonos marrones y lilas.

Sofás en forma de “L”
Esta opción es quizás la más versátil porque dispone de un puf complementario que se puede adjuntar o dejar aparte según las necesitadas de cada momento. Además, cuenta con otro sillón más que puede despegarse para hacer el conjunto más dinámico. El respaldo está compuesto por diversos almohadones cuadrados que siguen esta idea de informalidad colocados uno al lado del otro. Un color poco común como el celeste combina de maravilla con los tonos crudos y marrones.

Sofás en forma de “L”
Una versión más oscura pero que puede quedar muy elegante para salones con mucha iluminación, en este caso, la tonalidad del sofá se integra con el color de la pared y suelo. El resto de mobiliario en tonos marrones queda perfecto visualmente y complementa la decoración del espacio.

Sofás en forma de “L”
Vemos un sofá retapizado en cuero blanco bastante moderno, también con cierta forma en “L” un poco abierta. Este modelo puede separarse y convertirse en dos sillones. El resto de la decoración parece algo recargada, por eso utilizar tonos más claritos es una buena idea.

Sofás en forma de “L”
Este modelo es en forma de “L” cerrada, casi formando una “U”. Montado como un mueble fijo sigue manteniendo ese espíritu informal. Destaca por tener cojines bien rectos para sentarse, aunque de diferentes tamaños intercalados.