Papel pintado en estanterías y vitrinas


Si la vuelta del papel pintado es ya un hecho desde hace unos cuantos años, aún hay muchas personas que se resisten a revestir sus paredes con estos materiales. Les resulta quizá demasiado agobiante y les trae recuerdos de aquellos años en los que las paredes de las casas estaban cubiertas de papel hasta el último centímetro de su superficie… Pero empapelar las paredes no es lo único que se puede hacer con estos materiales, y un buen ejemplo es la foto que tenéis sobre estas líneas.

Los armarios, estanterías y vitrinas pueden ser un magnífico soporte para el papel pintado, que les aportará un encanto muy especial. Lo más importante es saber combinar el color y el estilo del papel con el del resto de la decoración de las estancias.

Las vitrinas son especialmente agradecidas en este sentido: pueden pasar de mostrar un anodino fondo de madera, a iluminarse con un papel de estilo clásico inglés como el de la fotografía. Pero también se pueden escoger apuestas más arriesgadas como estos preciosos diseños de colores con franjas metalizadas, de Bruce Fine Papers. Las rayas se pueden colocar en vertical o en horizontal, pero recordad que es mucho más sencillo unir tiras de papel con las franjas en sentido vertical.


Las estanterías son otro buen lugar al que destinar el papel. Podemos revestir el fondo de muebles ya hechos o comprados, pero también es una buena idea empapelar sólo una parte de la pared y colocar delante una estantería sin fondo. O quizás, colgar varias baldas en la zona empapelada para crear una sensación de “mueble,” gracias al área cubierta del material. Esta idea es una buena forma de renovar un mueble o una estancia de manera rápida, barata y sencilla, que seguramente creará un punto de interés en vuestros salones o dormitorios.

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