Decorar la pared con botellas
¿Os gustan estos elegantes floreros? Son perfectos para dar un toque de distinción a una pared blanca, adornados con una bella y única flor de color intenso… O con lo que queramos. Y lo mejor de todo es que apenas cuestan nada, ya que están realizados con algo que todos tenemos a mano: botellas de cristal.

Reciclar las botellas es siempre una buena idea; y si además las colocamos en algún lugar donde no corran riesgo de caerse (y donde queden de lo más originales, como por ejemplo colgadas de la pared), entonces ya la propuesta es inmejorable. Si quieres saber cómo decorar un rincón de tu casa con estos curiosos violeteros, sigue leyendo…

En primer lugar necesitarás unas botellas (nosotros hemos usado tres) transparentes, verdes o combinadas entre só. Lo que sí es importante es que tengan la misma forma y tamaño, para lograr un resultado armónico; el cristal incoloro aporta, además, una gran elegancia. Lávalas a fondo con agua caliente para eliminar cualquier rastro de etiquetas o papeles; si el pegamento se resiste, frótalas con acetona y lanilla de acero.

Para colgarlas de la pared necesitarás unas abrazaderas de las que se utilizan para sujetar tubos de fontanería. Puedes utilizar unas con pletinas incorporadas, como las de la foto; pero si no las encuentras, tienes otros modelos disponibles en las ferreterías y los centros de bricolaje. Apunta el diámetro del cuello de las botellas para comprar la abrazadera adecuada.

Taladra la pared e introduce tacos de expansión; después, fija las abrazaderas con el sistema correspondiente (algunas van con tornillos y otras llevan su propia punta roscada). Coloca el cuello de la botella entre las dos partes de la abrazadera y aprieta los tornillos laterales para sujetarla. Cuando coloques las abrazaderas calcula exactamente que se encuentran en línea recta, a nivel del suelo y a intervalos regulares. Para no tener problemas puedes utilizar un nivel láser. ¡Y ya puedes empezar a disfrutar de tu precioso mural de floreros-botella!