Mantenimiento del suelo de hormigón


El hormigón es uno de los muchos materiales que se emplean en la construcción del hogar, especialmente para paredes y suelos, que posteriormente pueden llevar algún otro revestimiento como papel pintado, azulejos o parquet, o que simplemente pueden ir con el hormigón. Este material, ya esté al natural, con barniz o con cera, debe cuidarse al igual que otros como el parquet o las baldosas.

Es un material poroso, con lo que los fabricantes siempre recomiendan utilizar un detergente especial para su limpieza para que no se estropee. Limpiándolo de forma adecuada, se volverá antiestático, antibacteriano y antideslizante, y si no tienes ese detergente especial puedes añadir detergente de resina de pino a un litro de agua caliente. Es muy importante que cuando lo vayas a limpiar lo aclares y lo seques inmediatamente, especialmente si el revestimiento no tiene un tratamiento especial contra la porosidad.


Nunca utilices productos como la lejía o el amoníaco, ni ningún otro tipo de ácidos, ya que podrían dañar el revestimiento sin que luego pudieras hacer nada por recuperarlo. Sea cual sea el producto que vayas a utilizar, el ph tiene que ser neutro. También deberías evitar quitar cualquier mancha con un estropajo metálico o con cualquier otra cosa que pudiera rayar el hormigón, ya que poco a poco se iría desgastando hasta que llegaras a perderlo.

Hay jabones específicos que son muy buenos para quitar cualquier tipo de mancha, pero si se trata de grasa lo mejor ser poner un poco de bicarbonato de sosa en un poco de agua y limpiarlo con esa mezcla, aclarando y volviendo a aplicar hasta que la mancha desaparezca totalmente. Los polvos de talco también son muy efectivos y menos invasivos, así que probablemente sean una de las mejores opciones (también mezclados con agua).

Si las manchas son de tinta o de óxido, cubre la mancha con un 10% de ácido oxálico, deja que actúe y después aclara y seca completamente. Si ves que después de varias veces no consigues quitar la mancha, límpialo con ácido clorhídrico, pero únicamente como última opción.

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