Pequeños (y sencillos) cambios que puedes hacer en tu piso alquilado

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Vivir de alquiler tiene muchas ventajas y también inconvenientes. Uno de ellos es que apenas tienes margen para personalizar demasiado la decoración, sobre todo porque no apetece demasiado invertir en algo que después se quedará ahí o te llevarás pero quizá no quede bien en la nueva casa donde te instales. O por miedo a que el dueño pueda decirte algo al respecto. En cualquier caso, hay solución para ello.

Hoy te enseñamos algunas ideas muy sencillas con las que puedes decorar tu piso alquilado. Son pequeños cambios muy efectivos con los que darás tu toque más personal sin gastar demasiado y pudiendo utilizar de nuevo esos elementos decorativos en otro lugar. Seguro que con estos detalles consigues sentirte más cómodo. Harás tuya la casa.

Las plantas

Las plantas siempre logran hacer más acogedor cualquier lugar. No por vivir en un piso alquilado has de despreocuparte de este aspecto; de hecho, es muy fácil y económico hacerte con unas plantas que decoren y le den un estilo más personal a cualquier estancia. Unas lavandas frescas en la entrada, una planta de hoja verde grande en el salón, unos cactus repartidos por la casa… Lo que más te guste. Dirá mucho de ti y hará que te encuentres genial en esta vivienda.

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Un cambio en la distribución de los muebles

Otra idea que te propongo no va a suponer para ti ningún desembolso. Es tan fácil como cambiar la distribución de los muebles. Puede que llegues a tu casa de alquiler y no se te ocurra pensar en una manera distinta de colocar los muebles, pero cambiarlos de sitio es sencillísimo y puede resultar muy efectivo. Si te gusta mucho leer crea un rincón de lectura con una buena iluminación y un sillón cómodo, por ejemplo.

Muebles de Ikea

Ikea se convierte en una excelente opción cuando vives de alquiler. Sobre todo porque ofrece unos muebles muy económicos y fácilmente adaptables a cualquier lugar, y también unas soluciones de almacenamiento muy decorativas. Si no tienes mucho presupuesto no te costará nada hacerte con algunos elementos de gigante sueco para darle un toque más personal a tu casa. Sobre todo si el espacio no excesivamente grande tiene un montón de cosas útiles.

Cuadros y láminas apoyados

Si te da apuro hacer agujeros en las paredes (hay caseros más o menos permisivos) no tienes que renunciar a decorar con cuadros y láminas. Los puedes poner apoyados en el suelo, en un mueble o estantería, y así no será necesario tocar ninguna pared. El resultado es muy decorativo y diferente, por lo que conseguirás darle un aire muy característico a las estancias donde los coloques. Y siempre tendrás a la vista algo que sea tuyo. Sentirás la casa más acogedora.

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Juega con los textiles

Si el piso está amueblado y no te gusta cómo es el sofá, por ejemplo, ponle una funda de un color que te guste más o de un estampado divertido. O puedes escoger distintos cojines que decoren el salón o incluso alguna alfombra muy original que destaque en la estancia y tenga personalidad. El gasto no será excesivo y habrás puesto tu sello personal a la decoración de la vivienda.

Vinilos decorativos

Los vinilos son una buena opción si quieres darle un aire diferente a la pared pero no te apetece o no te dejan pintarla de otro color. Eso sí, después o tendrás que dejarlo puesto o quitarlo para conservar la pared como está, porque no es recomendable volverlo a utilizar en otra ubicación ya que habrá perdido forma y adherencia. El gasto será mínimo y el resultado muy efectivo.

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