
La madera es un material que puede tener muchos usos en el hogar. No sólo sirve para la fabricación del mobiliario o para el parquet, también podemos utilizarla para revestir las paredes de casa. Para ello, tenemos dos opciones: tablas machihembradas y paneles revestidos de chapa natural. Estos pueden ocupar la pared hasta una determinada altura o podemos dejar que la recubran por completo.
Los paneles preparados sobre un base DM o aglomerado, se cortan y se ajustan fácilmente a la pared. Al tener un tamaño mayor que el de las láminas, se puede cubrir más espacio. Antes de colocar los paneles tendremos que construir un armazón que sirva de base y pueda ocultar las distintas irregularidades existentes en la pared. Este se puede confeccionar a base de listones de poco fondo que no alejen demasiado las planchas de la pared.

Los paneles, así como también las lamas individuales, pueden ser comprados machiembrados. Esto quiere decir que las tablas se unen gracias a un sistema de salientes y ranuras. Hay varios acabados disponibles (madera mazica o imitación) y muchos colores a elegir:




























