
Renovar la decoración de nuestra casa es algo que genera mucha satisfacción y bienestar. Algo fundamental en todo tipo de decoración son los cuadros o láminas que van colgadas en las paredes. Son complementos que no tienen que ser caros, si compramos cuadros de autores desconocidos o simples reproducciones (imitaciones). Los cuadros permiten dar un estilo diferente a cada estancia.
Pero no en todas las paredes es bonito colgar cuadros. Lo ideal es que sea una pared amplia, con grandes espacios y que reciba iluminación. Los podemos encontrar de todos los tamaños, esa característica dependerá del espacio, tanto de alto como de ancho. Si la pared es bastante extensa, coloca un cuadro de grandes proporciones, o de lo contrarío quedará perdido. Como decíamos, tampoco es bueno recargar las paredes.
Por otro lado, observa toda la habitación (muebles, complementos, cortinas, lámpara, color de las paredes), eso determinará el cuadro que mejor combine, siguiendo el mismo estilo. Por ejemplo si el sofá es naranja y las cortinas también, puedes elegir un cuadro que tenga algo de estos colores. Otro consejo es que si todos los muebles son oscuros, lo mejor es colocar un cuadro con el marco también oscuro. Fíjate en las tendencias del momento, aunque lo más importante es que te guste.









Decorar adecuadamente las ventanas puede ser un tanto complicado, básicamente por la gran variedad de tejidos, complementos y remates entre los que podemos escoger la cortina más adecuada para una estancia. Clásicas o modernas, las hay para todos los gustos y para todos los presupuestos: linos, sedas, rasos, moarés, brocados, tafetán, algodón, rayón, etc.
Respecto a los materiales, un infaltable es la madera, tanto en pisos, como muebles. Las maderas preferidas son: haya, peral, y cerezo y las más oscuras como wenge. También se utilizan materiales rústicos como bloques, cemento alisado, venecita, y piedras. En textiles, se prefieren las telas rusticas en color marfil, y texturas como el lino, o lonetas.